Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

LOS EUROPEOS SE SUBEN AL TREN ESPACIAL

Agencia Espacial Europea

LOS ORIGENES DE LA AGENCIA ESPACIAL EUROPEA

En diciembre de 1960 algunos científicos europeos convinieron formar una comisión para promover las investigaciones espaciales en Europa. Este fue el comienzo de la European Space Research Organization (ESRO), un organismo cuyas actividades estarían vinculadas al desarrollo de satélites. Casi en el mismo período algunos gobiernos europeos quisieron iniciar actividades en el campo de la construcción de transportadores para satélites. Esto dio lugar al nacimiento de otra organización, la European Space Vehicle Launcher Development Organization (ELDO) que tenía la finalidad primordial de desarrollar el proyecto del gran transportador Europa. Cuando las dos organizaciones se hicieron operativas, estaba en sus comienzos 1964. La ELDO reunia a los estados miembros de la Unión Europea Occidental y Australia, y otros países europeos como España y Dinamarca, mientras estaban excluidos países neutrales como Suiza y Suecia. La ESRO reagrupaba a todos los países de Europa occidental con pocas e insignificantes excepciones. La ESRO, en los primeros años de actividad (1966-68),1levó adelante un programa de inversiones para equipar laboratorios, centros de investigación, centros de control, etc. Surgieron así dos grandes establecimientos técnicos: el ESTEC (European Space Research and Technology Centre) en Noordwijk, Holanda, que sería el responsable del estudio, desarrollo y control de los satélites y vehículos espaciales construídos por la industria europea, y la ESOC (European Space Operations Centre) en Darmstadt, Alemania, responsable del control de las operaciones de los satélites en órbita. En el mismo período, con la ayuda de la comunidad científica europea, el ESRO desarrolló sus primeros satélites científicos: el ESRO II (misión: rayos cósmicos y rayos X solares), el ESRO I (ionosfera y auroras polares) y el HEOS A1 (viento solar y espacio interplanetario), que fueron lanzados por transportadores americanos: el Scout y el Thor-Delta. A finales de 1968 el ESRO tenía 3 satélites en órbita y 22 experimentos en realización, que sirvieron como test de calificación para la organización. Sin embargo habían existido dificultades. Un corte del presupuesto obligó a la ESRO a cancelar las dos misiones más grandes programadas (un gran observatorio astronómico orbital y una misión-cometa) y el proyecto del satélite TD2. El TD1, en cambio, se convierte en el primer proyecto espacial facultativo del ESRO y consiste en un satélite para el estudio de los rayos ultravioletas. Una solución, la de la participación facultativa en los proyectos por parte de los estados miembros, se convertiría después en una de las bases de las cuales surgiría la ESA. A finales de 1970 la ESRO llegó a una conclusión: proporcionar pruebas de la madurez tecnológica (era necesario revisar los objetivos de la organización), cuidando más el aspecto práctico que el científico de la investigación. Esto creó cierta confusión en la cooperación espacial en Europa: algunos estados miembros del ESRO no quisieron financiar nuevos proyectos. Por ello se tuvo que recurrir al presidente del Consejo del ESRO, el profesor Puppi, quien intentó una solución logrando un compromiso: sus propuestas, después de una minuciosa discusión, se reunieron en lo que se convirtió en el acuerdo global de 1971, un paquete de propuestas que fue aceptado por unanimidad. Esta praxis será adoptada también en 1973, año en que el acuerdo global contendrá tres nuevos proyectos (el Spacelab, el Ariane, y el Marots, un satélite para las comunicaciones maritimas) y una decisión fundamental para el futuro de la colaboración espacial en Europa: la de crear una única Agencia Espacial Europea (ESA).

 ESA: UNA AGENCIA EN PLENA ACTIVIDAD

La Agencia Espacial Europea (ESA: European Space Agency) fue constituida el 31 de mayo de 1975 y reagrupa las actividades espaciales europeas que, como hemos visto, estaban a cargo anteriormente del ESRO y del ELDO en el campo de la construcción de satélites y de los cohetes-transportadores. Objetivo de la ESA es el de proveer y promover (solo con fines pacíficos)la cooperación entre los estados europeos en el campo de la investigación y la tecnología espacial. Estados miembros de la Agencia son Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, los Países Bajos, el Reino Unido, España, Suecia y Suiza; Austria, Canadá y Noruega sólo participan en algunos programas. Mientras Austria goza del estatuto de estado miembro asociado, Canadá y Noruega están presentes en el consejo de la ESA como observadores. La sede central está en París; los establecimientos técnicos se encuentran en Noordwijk (Países Bajos) donde opera el ESTEC (European Space Research and Technology Centre), que se encarga del estudio, desarrollo y control de los satélites y vehículos espaciales construidos por la industria europea.

En Darmstadt (Alemania RFA) se encuentra el ESOC (European Space Operations Centre), responsable del control de las operaciones de los satélites en órbita, al que están conectadas varias estaciones esparcidas por todo el mundo. En Frascati tiene su sede el ESRIN, responsable de la actividad Earthnet y del centro de información IRS (Information Retrieval Service). Varios grupos de técnicos de la ESA trabajan en establecimientos nacionales donde se llevan a cabo programas especiales (por ejemplo el Departamento Programas Observación Tierra del centro espacial del CNES en Toulouse, Francia). En Washington, la Agencia tiene una oficina de conexión con la NASA. Pero veamos cuales son los programas y la actividad de la ESA. Entre las actividades científicas debemos recordar el EXOSAT un satélite destinado al estudio de la posición y la estructura de las fuentes de rayos X celestes y el famoso telescopio espacial. Este último es un programa común entre la ESA y la NASA, que prevé la puesta en órbita por medio del Space Shuttle de un telescopio de 2,4 metros de diámetro. La ESA contribuye en el programa proporcionando una máquina fotográfica para objetos poco visibles y un aparato solar. Otro programa común NASA/ESA es la Misión Internacional Solar Polar, que prevé la exploración de las profundidades del espacio y de la superficie solar por parte de dos satélites, uno europeo y el otro americano, que serán lanzados desde el shuttle. También está Hipparcos, un satélite para medidas astrométricas que la ESA piensa lanzar con el Ariane a mediados de 1986, y la ya célebre misión cometaria iotto, una sonda espacial que será lanzada con el Ariane hacia mediados de 1985 y que está destinada a atravesar a gran velocidad el cometa Halley cuando entre en nuestro sistema solar en 1986.

Entre los programas de aplicaciones varias, cabe mencionar los satélites ESA Meteosat 2 (satélite meteorológico) y Sirio 2 (vigilancia metereológica mundial). Para telecomunicaciones, la ESA, después del satélite OTS tiene previsto el lanzamiento de satélites de telecomunicaciones europeas ECS, satélites para comunicaciones marítimas Marecs y el programa L-SAT (Large Satellite) para comunicaciones de televisión en directo. Sin embargo el mayor programa de la ESA es el Spacelab, el laboratorio espacial habitado y reutilizable, proyectado para ser puesto en órbita por el Shuttle. Para el Spacelab, que también es el programa de cooperación ESA/NASA más importante, están previstos 60 vuelos con la lanzadera.

 ARIANE EL LANZADOR EUROPEO

Los estados miembros del ESRO (el organismo que forma parte de la ESA) en julio de 1973 decidieron desarrollar el proyecto Ariane, para dotar a Europa de un cohete-transportador que le permitiera llevar adelante, autónomamente, sus programas espaciales y efectuar lanzamientos de satélites científicos y de aplicación. Entre los diez estados que se adhirieron al programa el que hizo la mayor contribución fue Francia, que proporcionó más del 60 por 100 de la financiación, ya que la principal empresa subcontratista del proyecto Ariane fue el CNES (Centre National de Etudes Spatiales). El Ariane es un cohete transportador de tres secciones, concebido para efectuar una gran variedad de misiones: desde el lanzamiento de satélites en órbita-base, a la exploración espacial profunda. El transportador Ariane ha sido particularmente estudiado para poner en órbita satélites geoestacionarios con un perigeo de 200 km. y un apogeo de 35.800 km. Con una altura de más de 47 metros, el Ariane pesa 210 toneladas. El 90 por 100 del peso está constituido por combustible, mientras las estructuras y la carga útil constituyen respectivamente el 9 y el 1 por 100 del volumen total. La ascensión del Ariane está asegurada por su sistema de propulsión de tres secciones. La separación de las secciones se realiza por medio de cargas explosivas situadas en los bordes inferiores de la segunda y tercera sección; éstas son después separadas por retrocohetes colocados en la sección superior. El alojamiento del equipamiento de a bordo, montado sobre la tercera sección (donde están los controles electrónicos del cohete) constituye el punto de ataque del escudo aerodinámico y hace asi de soporte a la carga útil. El escudo aerodinámico consiste en dos medios caparazones de aluminio y tiene un volumen de 40 metros cúbicos; por lo tanto, dentro de él es posible transportar grandes satélites del tipo Intelsalt V o dos satélites de mediano tamaño, montado el uno sobre el otro, para lanzar con el sistema combinado SYLDA. El escudo protege su preciosa carga durante la travesía de la atmósfera y es expulsado durante la separación de la segunda sección a una altura de 120 km. Un vuelo del Ariane dura en total quince minutos, desde el momento en que deja la base de Kourou (Guyana francesa) hasta el momento en que pone en órbita el satélite. El Ariane ha sido sometido a cuatro vuelos de prueba antes de ser promovido a misiones operativas. vuelos de prueba que han sido la culminación de una larga serie de experimentos realizados sobre las tres secciones del cohete transportador y sobre los subsistemas del lanzador. El primer vuelo de prueba del Ariane se llevó a cabo en Kourou el 24 de diciembre de 1979 y tuvo pleno éxito. En aquella ocasión las prestaciones de los propulsores de las tres secciones superaron las previsiones. La segunda prueba de lanzamiento, efectuada en mayo de 1980, fue en cambio un fracaso. El despegue se había realizado con normalidad, pero a causa de las variaciones de la presión de uno de los cuatro motores de la primera sección, toda la misión se fue a pique: se atascó el mecanismo de autodestrucción y el transportador Ariane explotó. El tercer y cuarto test de vuelo, programados en 1981, dieron en cambio buenos resultados, hasta el punto que los técnicos de la ESA pensaron inmediatamente en programar el primer vuelo operativo, el del Ariane L5, cuya misión principal sería la de poner en órbita de transferencia geoestacionaria dos satélites ESA, el MARECS By el Sirio 2. La misión secundaria sería la de comprobar en vuelo el sistema de lanzamiento combinado SYLDA. El lanzamiento (septiembre 1982 fracasó: a causa del mal funcionamiento de la tercera sección la carga del Ariane cavó en el Atlántico.

EL SPACELAB

En 1973 los EE.UU. y los estados miembros del ESRO firmaron el acuerdo para realizar lo que en los años siguientes se convertiría en el mayor proyecto conjunto ESA NASA: el Spacelab. Europa sería íntegramente responsable del diseño y realización del laboratorio espacial; la NASA proporcionaría el lanzador y el orbiter del Space Shuttle donde en la gran bodega se albergaría al laboratorio. Concluida la misión, el shuttle llevaría a Tierra al Spacelab para futuras reutilizaciones. Entre los nueve estados miembros de la ESA involucrados en la realización del Spacelab, la parte del león le ha correspondido a Alemania y a la principal empresa contratista la VFW-ERNO de Bremen. Un primer modelo de estudio del Spacelab fue entregado a la NASA en noviembre de 1980; la primera unidad volante estuvo preparada en 1981. El Spacelab está esencialmente compuesto de dos elementos: un módulo presurizado y una plataforma no presurizada. El módulo está destinado a albergar a los especialistas que controlarán el laboratorio durante su permanencia en el espacio. Consta de un elemento cilíndrico de aluminio y puede tener una o dos secciones, según las necesidades de la misión. Cada sección mide cuatro metros de diámetro y 2,7 metros de longitud. Cuando las dos secciones son utilizadas conjuntamente, el módulo puede transportar una carga de más de cuatro toneladas y of rece un volumen de 22 metros cúbicos. La plataforma está destinada a albergar los instrumentos y se halla abierta directamente hacia el espacio. Puede estar compuesta de una o más secciones (hasta un máximo de cinco) y es capaz de llevar hasta 9.000 kg. de instrumentos. La carga puede también comprender telescopios, antenas o radares. El módulo y la plataforma del Spacelab, en sus diferentes versiones, pueden ser empleados tanto conjunta como separadamente, lo que hace del Spacelab un laboratorio extremadamente versátil. El Spacelab está unido al orbiter del shuttle por un túnel de un metro de diámetro, que permite a los científicos del laboratorio acceder a la cabina del shuttle. El Spacelab y el shuttle entrarán en órbita a una altura comprendida entre 200 y 900 km. Una vez en órbita, el shuttle abrirá las puertas de su bodega para dejar al descubierto, hasta el término de la misión, el complejo Spacelab.

SPACELAB LAS MISIONES FUTURAS

La primera misión del Spacelab tendrá esencialmente la finalidad de verificar la eficacia del sistema Shuttle/Spacelab y servirá para demostrar las posibilidades científicas del laboratorio espacial. He aquí por qué, para este primer vuelo, ha sido seleccionada una gran cantidad de experimentos, de los cuales muchos servirán de test para otros más ambiciosos a realizar en el futuro. La investigación en la estratosfera y en la atmósfera superior ocupará un papel primario, pero también muchos otros campos de la investigación serán objeto de experimento: el plasma y la fisica solar, la astronomía, la biología, la medicina, y no faltarán los experimentos tecnológicos, como los tests de termodinámica y sobre líquidos en ausencia de gravedad. Unos 37 experimentos han sido aprobados para esta primera misión del laboratorio espacial, de los cuales 13 han sido preparados por la NASA y 24 por la ESA. Hubiera sido preciso preparar muchos más, pero el peso del Spacelab para esta primera misión ha limitado el número de los experimentos posibles. El Spacelab, en este vuelo que inaugurará la serie de misiones que lo espera, tendrá una composición muy simple: estará compuesto de un módulo presurizado largo (de dos secciones) y por una sola plataforma. Como hemos visto anteriormente, el Spacelab puede ensamblarse en versiones capaces de realizar más experimentos (un módulo largo o corto, acoplado a una plataforma variable de una a cinco secciones). Dos especialistas, uno americano y el otro europeo, serán elegidos para realizar los primeros experimentos del laboratorio espacial. La ESA ya ha seleccionado, entre dos mil candidatos, tres especialistas de los cuales, en el último momento, será elegido aquél que irá a bordo del Spacelab; la NASA ya tiene preparados dos especialistas. Los tres candidatos europeos son el físico alemán Alf Merbold, el piloto y astrónomo suizo Claude Nicollier y el físico holandés Wubbo Ockels. Los dos candidatos americanos son el físico Michael Lampton y el científico Byron Lichtenberg. Por el momento el programa del Spacelab se basa en misiones de una semana de duración, pero si los técnicos de la ESA y de la NASA logran encontrar pronto un sistema para alimentar el laboratorio espacial con una cantidad de energía eléctrica superior a la disponible hasta ahora, será posible aumentar muchísmo la permanencia del Spacelab en el espacio y programar misiones por periodos superiores a las tres semanas. El futuro del Spacelab por lo tanto, está por escribir. Baste decir que si los resultados de los experimentos realizados durante la primera misión son satisfactorios, el hombre podrá abrir una ventana a las posibilidades de producir en el espacio metales purisimos con nuevas propiedades y trabajar materiales compuestos, haciéndolos resistentes a las altas temperaturas. Pero esto no es todo. En el Spacelab, si las previsiones de los cientificos se ven apoyadas por los resultados obtenidos en el primer vuelo de prueba, será posible crear cristales de una calidad jamás obtenida antes en la Tierra, cristales que podrán ser utilizados en la industria electrónica y en óptica, haciéndole dar al hombre un gran paso tecnológico hacia adelante. Sin embargo, las perspectivas que nos of recerá el Spacelab, no se limitarán a las aplicaciones industriales: tienen que ver también con la educación de los que serán los cientificos del mañana. El laboratorio espacial ESA/NASA se convertirá en un excelente educador para los estudiantes de todo el mundo. Gracias a lo que se filme y grabe a bordo del Spacelab, será posible mostrar experimentos que no pueden realizarse fácilmente en la Tierra.

 LOS SATELITES METEOROLOGICOS DE LA ESA

Los satélites artificiales, como hemos visto, son muy útiles en elcampo de las telecomunicaciones. Sin embargo su empleo no se detiene aquí: pueden utilizarse bastante eficazmente en la observación de los fenómenos atmosféricos y en las previsiones meteorológicas; pueden usarse también para estudiar la superficie de la Tierra y de !os océanos y características geofísicas importantes, como los campos magnéticos y gravitacionales. Limitémonos por el momento a hablar de su empleo en el campo meteorológico y veamos aquí cómo la ESA, la agencia espacial europea, está desarrollando sus programas en este sector. El primer satélite meteorológico europeo, el Meteosat 1 fue lanzado de Cabo Cañaveral el 23 de noviembre de 1977 y funcionó con éxito hasta noviembre de 1979, enviando cada treinta minutos imágenes de la Tierra y de su manto de nubes, gracias a un radiómetro que operaba en tres bandas espectrales. Además de enviar estas imágenes y los diversos parámetros meteorológicos calculados por una computadora, el Meteosat 1 constituyó la primera contribución europea a la vigilancia meteorológica mundial y al programa de investigación atmosférica global GARP. El Meteosat 2 ha sido lanzado por la ESA el 19 de junio de 1981. Los dos satélites, virtualmente idénticos, pueden considerarse como una especie de mini-laboratorio equipado con instrumentos para el estudio de los fenómenos atmosféricos y su medida. El cuerpo del satélite comprende dos cilindros colocados uno encima del otro con una altura total de alrededor de 3,20 metros. Los lados del cilindro más bajo y más ancho (excepción hecha para laventana, desde la cual el telescopio de espejos observa la Tierra) están recubiertos de células solares que le procuran al satélite la energía necesaria. El cilindro más alto y más pequeño contiene los instrumentos para la transmisión de datos y para la recepción de las señales desde tierra. En el lanzamiento el Meteosat 2 pesaba alrededor de 700 kilos, pero su peso en órbita es sólo de 290 kg. Y hablemos ahora de un proyecto, el Sirio, que constituye el primer satélite italiano para telecomunicaciones que Italia ha lanzado, siempre desde Cabo Cañaveral, en 1977. El lanzamiento y el funcionamiento del primer satélite Sirio (la sigla para ser precisos, significa Satéllite Italiano per la Ricerca Industriale Operativa) ha sido coronado por el éxito. A raíz de ello Italia ha propuesto a la ESA utilizar un segundo modelo, el Sirio 2 en el campo meteorológico. Para la ocasión, en efecto, el satélite ha sido equipado con instrumentos destinados a una doble misión: la distribución de datos meteorológicos en relación con el programa de vigilancia meteorológica mundial, y la sincronización a escala mundial de los relojes atómicos por medio de eco de laser con reflectores colocados en el satélite. El Sirio 2 un cilindro de alrededor de dos metros y medio de altura, con un peso total de 420 kg., ha sido lanzado en septiembre de 1982 con un transportador Ariane donde había sido colocado junto con un satélite ESA para comunicaciones marítimas Marecs B. Pero, como sabemos, el lanzamiento fracasó: la última sección del Ariane no funcionó correctamente y los dos satélites, al no haber entrado en órbita, cayeron en el Atlántico. Esto no significa sin embargo que no resultará posible experimentar los sofisticados aparatos del Sirio 2: la Compagnia Nacionale Satellite per Telecomunicazioni de Roma, que ha construído el Sirio, ya tiene preparado otro satélite idéntico que podrá ser lanzado no bien el tan discutido transportador Ariane sea puesto a punto.

 ESA: ASI ESTUDIA EUROPA TIERRAS Y MARES

El estudio de los recursos de los ríos y de los océanos; la vigilancia de la formación de los hielos alrededor de los casquillos polares en las regiones más septentrionales, la localización de terrenos adecuados para ser aprovechados en la agricultura; la medida de la contaminación sobre la superficie terrestre. Estas son algunas de las tantas aplicaciones prácticas de los datos enviados, en los últimos años, por los llamados satélites de observación que están en órbita alrededor de nuestro planeta. Aplicaciones que interesan no sólo a los países industrializados sino también, y sobre todo, a los que están en vías de desarrollo, que en muchos casos no tienen informaciones suficientes sobre el estado de sus recursos naturales. Frente al siempre mayor interés de la comunidad científica internacional sobre estas informaciones, la ESA ha desarrollado un programa denominado "Earthnet", ya convertido en operativo en 1978, cuyo objetivo principal es la utilización de los datos enviados por los satélites de observación americanos en vistas a un proyecto completamente europeo que prevé el lanzamiento y utilización de satélites similares: el ERS (European Remote-sensign Satellites), que se lanzará entre los años 1986 y 1988. "Earthnet" es sustancialmente una red terrestre para la recepción, elaboración y difusión de los datos provenientes de los satélites americanos "Landsat" "HCMM" (Heat Capacity Mapping Mission), "Seasat" y "Nimbus 7". La red está compuesta por cuatro estaciones principales: Fucino en Italia y Kiruna en Suecia (que se encargan de recoger los datos enviados por los "Landsat 1, 2 y 3"), Oshangen en Gran Bretaña ("Seasat") y Lannion en Francia ("HCMM" y "Nimbus 7"). Una quinta estación en Maspalomas, en las Islas Canarias, se ha vuelto operativa hace poco y recoge también los datos provenientes del "Nimbus 7". El sistema "Earthnet" comprende también dos centros de elaboración de datos que son enviados a Farnborough (Inglaterra) y a Oberpfaffenhofen (Alemania). Los datos obtenidos por los satélites llegan luego a Frascati donde está la sede del Earthnet Programma Office, que luego los distribuye por toda Europa. "Earthnet", como se decía, en un programa en vías de desarrollo que está sobre todo dirigido a la utilización de los dos satélites de observación europeos "ERS 1" y "ERS 2", que serán lanzados en la segunda mitad de los años 80 por medio de un transportador "Ariane". El "ERS 1" proporcionará datos sobre las condiciones de los océanos y de las zonas costeras y enviará datos sobre el estado y formación de los hielos. El "ERS 2", en cambio, tendrá como objetivo las tierras superficiales. Su principal finalidad será por lo tanto la de proporcionar fotografías que permitan localizar territorios aprovechables para la agricultura, y de las que "hará radiografías" con una máquina fotográfica especial con gran resolución de imágenes, capaz de operar incluso al infrarrojo. Pero los programas de la ESA no se detienen aquí. Aún antes de entrar de lleno con el European Remote-sensing Programme, la agencia espacial europea prevé utilizar, durante su primera misión, el "Spacelab" para determinar los posibles usos y capacidades de dos instrumentos que en el futuro serán puestos sobre los satélites europeos de observación. El primero es una máquina fotográfica métrica de altísima definición, capaz de tomar imágenes que cubren un área de 188,5 x 188,5 km.: sus fotografías podrán ser utilizadas en particular para la elaboración de mapas geográficos en escala 1/100.000. El segundo instrumento es un dispositivo experimental de observación a hiperfrecuencia, capaz de operar incluso en condiciones imposibles (con el cielo totalmente cubierto).

 ESA: LOS SATELITES "CIENTIFICOS"

La Agencia Espacial Europea, hacia finales de los años 70, puso en órbita cuatro satélites científicos que han desarrollado sus misiones con notable éxito. Dos satélites astronómicos, el "Cos B" y el "IUE" (International Ultraviolet Explorer) han escrutado el cielo para estudiar respectivamente los rayos gamma y los ultravioletas. El "Cos B" lanzado en 1975, octavo satélite científico en ser puesto en órbita por la ESA, envió a tierra datos tan interesantes que su misión fue prolongada hasta 1981. Lo mismo ha sucedido con el "IUE", lanzado en 1978, un satélite fruto de la colaboración entre la ESA, la NASA y el SRC, (Science Research Council of the United Kingdom). Los satélites Sol-Tierra de la ESA, "Geos" y "ISEE" (International SunEarth Explorer), han sido en cambio empleados para estudiar el plasma y los campos magnéticos emitidos por el Sol y su influencia sobre nuestro planeta. El último satélite "Geos", denominado "Geos 2", ha sido lanzado en 1978. De la serie "ISEE", en cambio, han sido lanzados tres satélites: "ISEE 1 y 2", conjuntamente, en1977; el "ISEE 3" en 1978. Mientras el "ISEE 2" ha sido construido por la ESA para estudiar la magnetosfera, los otros dos satélites "ISEE" han sido realizados por la NASA. La ESA tiene en programa el desarrollo de otros cuatro satélites científicos. Son: el "Exosat", que estudiará las fuentes de rayos X; un satélite que formará parte de la "misión Internacional Solar/Polar", prevista para 1985; el satélite astronómico "Hipparcos", que estudiará la distancia, posición y movimiento de unas 100.000 estrellas, y la misión cometaria "Giotto" una sonda espacial, lanzada desde un transportador "Ariane", destinada a atravesar a gran velocidad el cometa Halley, que entrará en nuestro sistema solar en 1986. Entre los programas de la ESA en el campo científico está por último el relativo al telescopio espacial, que será puesto en órbita por el "Shuttle" y controlado por el Space Telescope Science Institute.

ESA: UNA FUENTE EUROPEA DE NUEVAS TECNOLOGIAS

Lanzamiento de un ARIANE para poner en órbita un satélite científico

Si la ESA en un futuro próximo es capaz de incrementar la calidad de sus programas espaciales, ello dependerá esencialmente del progreso de la tecnología y de la posibilidad de aprovechar al máximo este progreso. Esta es la razón por la cual la Agencia Espacial Europea, con el fin de asegurar a las misiones ya programadas (y a las futuras) el mejor resultado, desarrolla tanto un programa de investigación tecnológica de base (Basic Technology Research Programme), como un programa de apoyo tecnológico (Support Technology Programme) que prevén el desarrollo de tecnologías para utilizar en los satélites de telecomunicaciones, en el estudio de la microgravedad y en un nuevo sistema de módulos para experimentos que irá en el "Spacelab". Y precisamente para el laboratorio espacial, la ESA ha realizado un proyecto científico muy importante, que lleva el nombre de Biorack y que consiste en una serie de instrumentos cuya finalidad principal es el estudio de las células y de la biología molecular. Biorack contendrá varias incubadoras, centrífugas y equipo auxiliar como un frigorífico, microscopios y máquinas fotográficas: un equipo que será alojado en una sola estructura (rack), que será colocada a bordo del "Spacelab" (no es óbice sin embargo para que cada componente sea intercambiable y permitir así a los investigadores realizar todas las modificaciones que crean necesarias). Los experimentos que el Biorack llevará a bordo del "Spacelab" serán todos preparados en tierra; en órbita serán realizados directamente por los astronautas "mission specialists" o manipulados semiautomáticamente. Dentro del módulo presurizado del laboratorio espacial será posible estudiar el comportamiento de los organismos terrestres en el espacio (microgravedad, radiaciones cósmicas, ausencia de ritmos cardíacos; etc.): todos esos estudios que, comenzados en los años 60 con las misiones americanas y las rusas de la serie "Cosmos" y "Salyut", ahora podrán ser continuados con óptimas perspectivas. La ESA, además del Biorack, tiene en estudio diversos proyectos científicos. Veamos sucintamente los principales. "POLO" (Polar Orbiting Lunar Observatory) es un observatorio que permitirá el estudio fisioquímico de toda la superficie lunar. El proyecto prevé la puesta de dos satélites, uno en órbita baja y otro en órbita alrededor de la Luna. De los dos satélites, lanzados en ese orden, el que estará en la órbita más baja contendrá el equipo científico; en cambio el que estará en la órbita más alta tendrá la función de retransmitir a tierra los datos provenientes del otro satélite, cuando este se encuentre en la cara oculta de la Luna. En la realización de esta misión también participará la NASA, que deberá proporcionar el lanzador-transportador y el equipo para dirigirlos. El "ISO" (Infrared Space Observatory) es en cambio una propuesta europea de un observatorio espacial para el estudio de la astronomía al infrarrojo. El telescopio de 60 cm. de diámetro deberá transportarse en un satélite estabilizado sobre tres ejes, que será puesto en órbita por un transportador "Ariane",. Telescopio e instrumentos científicos de a bordo, serán enfriados por helio líquido contenido en un criostato: una solución que constituirá un gran paso adelante para la tecnología europea. Entre los programas más importantes para el futuro, la ESA prepara finalmente el "GRIST" (Grazing Incidence Solar Telescope), que prevé el empleo de un telescopio basado sobre la óptica de la incidencia rasante para el estudio de los rayos X del Sol, empleando radiación ultravioleta extrema.

 MENU ASTRONAUTICA

Inicio de la Era Espacial

Agencia Espacial Europea

Destino: MARTE

Centros Espaciales (Estados Unidos)

Satélites Artificiales

Colonias Espaciales

Observatorios en el Espacio

Sistema de Posicionamiento Global (GPS) 

El Telescopio Espacial Hubble

Puesta en órbita de un cohete

El Transbordador Espacial

Vehículos Espaciales

Argentina en el Espacio - Conae

Tipos de cohetes

Técnicas Astronáuticas

El motor del cohete

Misiones  Apolo

Potencia de un cohete

Conquista del Espacio

Cohetes reutilizables

Polígonos de lanzamiento

La tragedia del Challenger

La "mochila" del astronauta

Estaciones Espaciales

 MENU ASTRONAUTICA

Regresa al MENU